El organismo proyecta un crecimiento del 80% para 2020 y hasta 200% para 2024. Desarme manejable u otra ‘bomba de Lebac’. Posible impacto en los bancos.

Para algunos analistas el monto de Leliq es manejable porque miran el ratio respecto a las reservas del BCRA, y otros advierten que podría convertirse en una bomba cuya salida sea una fuerte devaluación que termine licuando ese pasivo. Otros, como Diego Giacomini, alertaron vía Twitter que podrían derivar en un plan Bonex.
Los economistas consultados por PERFIL coincidieron en que las Leliq son“más controlables” que las Lebac que se diseminaban entre bancos, inversores locales y extranjeros, y ahorristas minoristas, y era más fácil pasarse al dólar.“En cambio, las Leliq la tienen solo los bancos que tienen regulada su tenencia en dólares”, explicó Matías Rajnerman, de Ecolatina.
Los analistas plantearon que el escenario virtuoso para desarmar el stock sería si una vez despejada la incertidumbre electoral, aumenta la demanda de dinero, lo que da margen para bajar gradualmente la tasa sin generar tensión cambiaria.
En contrapartida, serían un problema en el caso de que por desconfianza hubiera un desarme generalizado de los plazos fijos, porque los bancos no podrían renovar todas las Leliq y el BCRA para afrontar la deuda debiera emitir. Fernando Baer, de Quantum Finanzas, evaluó que “la situación es más controlable, pero la dinámica es relativamente preocupante, todo dependerá de cómo reaccione la demanda de dinero, desactivar esto depende de la confianza que la gente tenga en el peso, pero si no hay credibilidad y la gente retira plazos fijos, eso puede llevar a una espiral en el tipo de cambio e inflación”. Para Guido Lorenzo, de LCG, “hay más Leliq, pero también más reservas, y eso es lo relevante; el stock podría convertirse en un problema en la medida que las reservas no acompañen, si la gente empezara a comprar dólares y el BCRA tiene que salir a vender”. Martín Vauthier, de Eco Go, planteó: “el escenario positivo sería que baje el riesgo país porque se despeje la incertidumbre electoral, y pueda ir bajando la tasa sin generar un salto del dólar, que los bancos logren desarmar Leliq no por salida de plazos fijos, sino porque el crédito empieza a traccionar. En un escenario negativo donde se desestabiliza la demanda de dinero y se desarman Leliq para devolver los plazos fijos generaría un problema en el sistema financiero, mayor presión cambiaria e inflación”. Buteler razonó: “es muy difícil desarmar casi una base monetaria, la mejor sería con crecimiento de la economía y de la demanda de dinero, pero para que la misma se duplique se necesitaría un boom espectacular y sostenido en el tiempo, Yo creo que si sigue este gobierno lo que puede pasar es como ocurrió en 2018, licuarlas con una fuerte devaluación, no lo veo aplicando un plan Bonex”. Fuente: perfil