El pacto logrado por los ministros de Finanzas de los países más industrializados del mundo busca construir un campo de juego equilibrado para las empresas con presencia global, como Amazon, Google o Facebook. Para el gobierno argentino se trata de un "paso positivo" pero con un tasa muy baja.
Las empresas globales como Amazon, Google o Facebook serán las más afectadas.
Guzmán: entusiasmado, aunque hubiese preferido un "mínimo" mayor
El ministro de Economía,Martín Guzmán,consideró que el acuerdo alcanzado por el G7 es "un paso positivo para atacar la elusión impositiva de las multinacionales que debilita a los Estados Nacióny atenta contra el desarrollo de los pueblos".
El ministro celebró el compromiso al comentar un tuit de Télam,aunqueadvirtió "cuidado: la tasa mínima probablemente también será la tasa máxima. Y 15% es muy poco".
Impuesto extraordinario por la pandemia
Paralelamente, en París, en el marco de una convocatoria realizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), se está debatiendo la aplicación de un impuesto extraordinario a las grandes corporaciones para poder financiar los gastos derivados de la pandemia de coronavirus.
La propuesta Biden busca terminar con la carrera de las empresas por tributar en los países con impuestos bajos.
Con este cambio, los países ricos buscan evitar una "carrera a la baja" en las políticas fiscalesLas negociaciones fiscales en París se centran en dos pilares: uno es un mínimo global para evitar que las empresas multinacionales utilicen complejos esquemas legales y contables para trasladar las ganancias a países con impuestos bajos donde hacen poco o ningún negocio. El segundo es encontrar una manera de gravar a las empresas, en particular las grandes tecnológicas que pueden obtener beneficios en países donde no tienen presencia física y, por lo tanto, no pagan impuestos. Otro de los objetivos de Biden es que los países del G-7 unifiquen la aplicación del gravamen para evitar iniciativas aisladas como la de Francia que ya aplica un impuesto digital a las ganancias de las tecnológicas. Washington quiere que se aplique el impuesto no sólo a las tecno sino a cualquier empresa, para no hacer foco sólo en las digitales. Con este tributo, Biden busca financiar un ambicioso plan de obras públicas por un billón de dólares y al mismo tiempo frenar la salida de rentas que son remesadas por las grandes corporaciones hacia refugios fiscales con menor tributación. Para la administración demócrata, la tasa del 15% ayudará a disuadir la elusión de impuestos en el país porque sólo se aplicaría a las ganancias obtenidas en el exterior, siempre que esas ganancias no fueran gravadas en el extranjero. El ambicioso plan de Biden se financiaría con unos 700.000 millones de dólares de la aplicación intensificada de los impuestos existentes, 200.000 millones de dólares, por poner fin a una exención de impuestos sobre las ganancias de capital en grandes herencias y otros 75 mil millones de dólares provenientes de recursos destinados a la Covid-19 pero no gastados. El resto llegaría por la aplicación del 15% a las ganancias corporativas.
fuente: telam