El Presidente participó de un encuentro virtual organizado por el Council of the Americas. Volvió a recalcar el apoyo recibido por parte de los países del G20, el FMI y gran parte del empresariado local, además de otros actores internacionales y locales.

Fernández: "La unidad es el cambio que necesita Argentina para diagramar otro país"
En base a cálculos de mercado esa propuesta tiene apenas una distancia equivalente a US$ 1.600 millones en términos totales respecto de la contra oferta presentada ayer por tres grupos de acreedores -Grupo Ad Hoc de Accionistas de Bonos Argentinos, el Comité de Acreedores de Argentina y el Grupo de Accionistas de Bonos de Intercambio-, que hicieron un último intento de unión para presionar más al Gobierno a ceder un poco más.
Los analistas -al analizar la contra propuesta- advirtieron también que se limaron varias de las diferencias legales entre las partes, si bien mantuvieron algunos reclamos de parte de los acreedores formuladas con anterioridad.
A modo de ejemplo, los acreedores aceptaron el planteo argentino de tener dos criterios legales, uno para bonos del 2005 y otro para los bonos del 2016.
El lado negativo es que persisten con el pedido de reasignación de series de bonos posteriores al canje, una facultad de los soberanos que no está prohibida en las normas estandard que promueven el G20 y el FMI, que a la postre permite a los deudores alcanzar las mayorías necesarias para llevar adelante con éxito una reestructuración.
La Argentina explicitó en el prospecto de canje la posibilidad de utilizar dicha opción, sin especificar "ex ante" si finalmente lo hará o no.
Sobre este último punto legal de discordia, Fernández se mostró firme al enfatizar que "una de las cosas que debemos respetar son las normas".
"Y las normas internacionales para dirimir reglas soberanas están escritas; y nosotros utilizamos eso, y si el mundo decide cambiarla asumiremos este cambio, pero lo que no puede ser es cambiar sobre la marcha, cuando las normas están escritas y para ser cumplidas", subrayó.
En ese marco, el Presidente volvió a recalcar el apoyo recibido por parte de los países del G20, el FMI y gran parte del empresariado local, además de otros actores internacionales y locales.
Para Fernández, este Gobierno encaró el problema con "seriedad; la solución de la deuda es importante y lo queremos resolver", consideró.
El Presidente también se esmeró por explicar su visión de gestión, donde expresó que "prefiero fijar objetivos", antes que tener un plan económico como demandan los inversores.
Entre los objetivos pautó que "la Argentina tiene que resolver el problema de deuda; para ello tenemos que desendeudarnos; para desendeudarnos, acumular reservar, y para eso hay que exportar".
De esa forma, Fernández buscó dejar en claro que su Gobierno persigue los objetivos conjuntos de superávit comercial y fiscal, la misma fórmula que utilizó el presidente Néstor Kirchner en su mandato y que le permitió la recuperación económica tras la crisis de 2001.
En lo que respecta al proceso de canje de deuda, los acreedores tienen plazo hasta el 4 de agosto próximo para decidir si aceptan la oferta argentina.
Hasta el momento tres fondos que integraron inicialmente el denominado Comité de Acreedores aceptaron expresamente la oferta argentina.
Se trata de Fintech y Gramercy, que aceptaron a través de un comunicado, y del fondo Greylcok, cuyo CEO, Hans Humes, realizó declaraciones a los medios favorables a la oferta argentina.
Lo tres fondos participaron de las reestructuraciones del 2005 y del 2010.fuente: telam