"El concurso de acreedores seguirá para evitar una quiebra", señaló el Presidente y destacó que su decisión no es inconstitucional.

Me tomé unos días para no mandar (al Congreso) la ley de expropiación para ver si alguien trae una alternativa, pero por ahora nadie me la trajo”"La palabra expropiación asusta mucho. Peor es sólo una herramienta. El fin es recuperar una empresa señera del mercado cerealero en la Argentina", aseguró. Por otra parte, dijo que se están explorando otras alternativas a la expropiación "pero no las encontramos" ya que capitalizar las deudas en manos de los acreedores -una de las opciones que se barajan- es algo que tienen prohibido los bancos públicos, "por lo cual no es tan simple". "No soy un necio, con todo gusto escucharé y revisaré un plan alternativo", manifestó. Y agregó: "Lo que quiero es lo mejor para el futuro para esa empresa, y lo mejor para el futuro de la economía argentina". Por último, afirmó que "lo de Vicentín fue idea mía" y no de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, con quien dijo que estuvo reunido ayer en la quinta de Olivos. "Cada vez que una medida no les gusta, enseguida cargan las tintas sobre Cristina y al verdad es que no fue así", dijo Alberto Fernández.
fuente: telam